AMANTE DE LOS ASTROS
Jordi Martínez Brotons
Soy amante de los astros que nos conmueven:
esos a quienes cantamos los poetas.
De la luna azul,
de Saturno ofreciendo su anillo, enamorado;
de Marte firmando la paz
y del pie cojo de Vulcano.
Y sobre todo:
Del Río de la Luna de Mercer y Mancini
- Y no me digáis que no está en el planetario
que como “la Audrey”, nadie más el cielo se ha ganado -.
Soy amante de esas noches de domingo
de perdida aldea y cielo despejado;
donde las estrellas se cuentan por millones
y el silencio acompaña a los destellos
que hace mil años andan viajando.
Nada hay más bello y misterioso
que tumbarse boca arriba para hablar con los astros,
a esperar que ellos nos contesten . . .
Y en la espera – que presumo larga –
escuchar la letra de Johnny Mercer
y la música tibia de Henry Mancini.
Soy amante de astros y canciones
que hablan de lunas azules y soles desdeñados.
Soy observador de los mares de nubes,
de las estrellas boreales,
del sol de medianoche,
de cometas perdidos
y planetas encontrados.
Soy del río de la luna el mensajero
y el ladrón del corazón de las estrellas
que vienen a la aldea a visitarnos.
Algún día, cuando sólo sea un cuerpo celeste,
al caer la noche, sobre un espacio de pentagramas salpicado
cantaré el Moon River, feliz, etéreo
a coro con otros astros soñadores;
los de las luces eternas y perpetuas
los que alumbran y siguen alumbrando
mientras alguien cante, lea, sueñe. . .
o, simplemente, nos esté recordando.
El sembrador de estrellas

